Los mercadillos
como
intersticios
supervivientes
del consumo
obsceno
primermundista
Irrumpen
al grito de
uneuro
doseuro niña/señora
¿te lo va' aperder?
Comienzan la
conversa
-años luz de la
solemnidad blanca
de quien tiene-
y la venta es
dirigida
acompañada de
regateos
mentiras
regalos
(para hacer justicia al precio
o por simple amabilidad)
El viejo
pasatiempo
humano
de cargar las
cosas
manipulables
de segunda;
excluidas
por defectos
casi invisibles
de corazones de miga de pan
rotas
fragmentadas
migrantes entre los siglos
dispuestas
a cambiar
su suerte